Tips para proteger los dientes de tus niños | Clínica M&M
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Cómo proteger los dientes de tus niños

La caries es una sombra que acecha a los niños. Es la enfermedad bucal más común, detectada en uno de cada tres menores de 6 años. Según datos actualizados del Consejo General de Dentistas de España, el 31% de los niños menores de 6 años padece caries, lo que representa aproximadamente 7 millones de dientes de leche afectados en nuestro país. Más preocupante aún es que el 80% de estas caries están sin tratar, lo que compromete seriamente la salud bucodental infantil.

A pesar de los avances en odontología pediátrica, estudios recientes de la Universidad de Valencia revelan que el descenso de la caries en niños y adolescentes se ha ralentizado en los últimos años, con indicadores estancados desde hace 25 años en dientes temporales. Por ello, todo lo que puedas hacer para prevenir esta enfermedad es fundamental para el futuro de la salud dental de tus hijos.

La importancia de la higiene bucal desde el primer día

Una de las sugerencias más extendidas de los odontopediatras es que la higiene bucal del niño se inicie desde sus primeros días, cuando aún es lactante, limpiando con una gasa húmeda su boca después de comer. Esta práctica temprana ayuda a eliminar bacterias y residuos de leche que podrían convertirse en un problema futuro.

Más adelante, cuando aparece el primer diente (generalmente entre los 6 y 8 meses), debe ser cepillado con delicadeza utilizando un cepillo de cerdas suaves apropiado para su edad. Cuando ya el niño tiene edad suficiente para cepillarse solo, aproximadamente a los 7 años, los padres deben supervisar su técnica de cepillado hasta asegurarse de que ha desarrollado una rutina impecable.

Elegir el dentífrico adecuado según la edad

Escoger el dentífrico adecuado es una tarea crucial en la que puede ayudar el dentista. Las recomendaciones han evolucionado significativamente en los últimos años, adaptándose a nuevas evidencias científicas.

Concentración de flúor recomendada por edades

Desde el primer diente, debe elegirse una pasta con flúor en las concentraciones apropiadas. Las últimas directrices de la Sociedad Española de Odontología Pediátrica (SEOP) y organismos internacionales establecen:

  • De 6 meses a 2 años: pasta dental con 1.000 ppm de flúor, en cantidad equivalente a un grano de arroz. Esta recomendación ha sido actualizada desde los anteriores 500 ppm, dado que estudios recientes demuestran mayor eficacia preventiva.
  • De 2 a 6 años: entre 1.000 y 1.450 ppm de flúor, en cantidad similar a un guisante o lenteja.
  • Mayores de 6 años: 1.450 ppm de flúor, utilizando entre 1 y 2 centímetros de pasta dental.

Es fundamental supervisar que los niños menores de 6 años no traguen la pasta dental, ya que el exceso de flúor podría causar fluorosis dental, una alteración estética del esmalte que se manifiesta con manchas blanquecinas.

Técnica de cepillado y frecuencia

El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, siendo especialmente importante el cepillado nocturno. Los padres y tutores deben realizar el cepillado mientras el niño no pueda hacerlo solo, y luego supervisarlos meticulosamente hasta que sea una rutina impecable, una habilidad que se consigue, aproximadamente, a los 7 años, cuando ya han empezado a caer los primeros dientes.

Durante el cepillado, es importante limpiar todas las superficies de los dientes con movimientos suaves y circulares, sin olvidar la lengua, donde también se acumulan bacterias.

La primera visita al dentista infantil

Por supuesto, no dejar de asistir al dentista infantil es fundamental. Contrariamente a lo que muchos padres creen, la primera visita debe realizarse mucho antes de lo que tradicionalmente se pensaba.

¿Cuándo debe ser la primera visita?

Tanto la Sociedad Española de Odontopediatría como la Academia Europea de Odontología Pediátrica coinciden en recomendar que la primera visita dental se realice con la erupción del primer diente o, como muy tarde, al cumplir el primer año de edad. Esta recomendación ha cambiado desde los anteriores 2-3 años, ya que se ha comprobado que muchos problemas pueden prevenirse con una intervención más temprana.

Después de esta primera visita, se recomienda acudir al odontopediatra al menos una vez al año, aunque en muchos casos se sugieren revisiones cada seis meses. Las visitas frecuentes sirven para crear una costumbre saludable para el futuro y ayudan a prevenir males mayores y gastos innecesarios. Por supuesto, también debes llevar a tu hijo si tiene algún dolor o incomodidad entre las revisiones programadas.

Beneficios de las visitas tempranas

Las primeras visitas al dentista permiten:

  • Evaluar el correcto desarrollo de los dientes y maxilares
  • Detectar precozmente caries incipientes o problemas de posición dental
  • Educar a los padres sobre técnicas de higiene apropiadas
  • Familiarizar al niño con el entorno dental, reduciendo miedos futuros
  • Identificar hábitos perjudiciales como la succión del pulgar o uso prolongado del chupete
  • Prevenir la caries del biberón, un problema frecuente en lactantes

Los selladores dentales: protección adicional contra la caries

Los selladores dentales son una herramienta preventiva altamente efectiva que muchos padres desconocen. Se trata de capas delgadas de material similar al plástico que se aplican sobre las superficies de masticación de los molares permanentes, actuando como una barrera protectora.

Eficacia comprobada

Los selladores protegen hasta el 80% de las caries durante los primeros dos años, y continúan ofreciendo protección del 50% durante cuatro años o más. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, los niños de 6 a 11 años sin selladores tienen casi tres veces más caries en sus primeros molares que los niños con selladores.

El procedimiento de aplicación es rápido, indoloro y no invasivo. Después de limpiar y secar el diente, el sellador se aplica en forma líquida y se endurece con una luz especial. No requiere anestesia y puede realizarse durante una visita dental rutinaria.

¿Cuándo aplicar los selladores?

El momento ideal para aplicar selladores es cuando aparecen los primeros molares permanentes, generalmente alrededor de los 6 años de edad, y nuevamente cuando salen los segundos molares, cerca de los 12 años. Es importante que el dentista revise periódicamente los selladores para comprobar que continúan en su sitio cumpliendo su función protectora.

Control de la dieta: el azúcar como enemigo principal

Vigilar la dieta de los niños es primordial, porque la ingesta excesiva de azúcar puede provocar un descontrol de las bacterias que provocan la caries y otras enfermedades bucales.

Recomendaciones actuales de la OMS sobre el azúcar

La Organización Mundial de la Salud establece que tanto niños como adultos deben reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de las calorías diarias totales, idealmente por debajo del 5% para obtener beneficios adicionales de salud. Esto se traduce en un máximo de 25 gramos de azúcar al día (aproximadamente 6 cucharaditas), incluyendo los azúcares presentes en productos industriales.

Sin embargo, estudios recientes realizados por la Universidad de Granada revelan que los niños españoles consumen un promedio de 55,7 gramos de azúcares añadidos al día, más del doble de lo recomendado por la OMS. Más preocupante aún, el 65% de estos azúcares provienen de alimentos con baja densidad nutricional como bollería industrial, refrescos, golosinas, galletas y cacao en polvo.

Consejos prácticos para reducir el azúcar

  • Ofrece agua en lugar de refrescos y zumos azucarados: El agua es la bebida recomendada para los niños. Los zumos, incluso los naturales, contienen azúcares concentrados que pueden dañar el esmalte.
  • Evita la bollería industrial: Estos productos aportan más de 10 gramos de azúcar por ración y tienen escaso valor nutricional.
  • Prioriza frutas y verduras frescas: Son naturalmente dulces pero contienen fibra que ralentiza la absorción de azúcares.
  • Lee las etiquetas: Muchos productos aparentemente saludables contienen azúcares ocultos. Busca términos como glucosa, fructosa, jarabe de maíz, miel o concentrado de zumo.
  • Reduce el cacao en polvo: Si tu hijo toma leche con cacao, disminuye progresivamente la cantidad para acostumbrarle a sabores menos dulces.
  • Evita alimentos azucarados entre comidas: El «picoteo» constante mantiene los dientes expuestos a los azúcares durante más tiempo.
  • No uses dulces como recompensa: Esto crea una relación emocional poco saludable con los alimentos azucarados.

Mitos y verdades sobre los dientes de leche

Es fundamental desterrar la creencia de que no hay que tratar las caries en los dientes de leche porque «se van a caer de todos modos». Esta idea errónea puede tener consecuencias graves para la salud bucodental futura de los niños.

Por qué son importantes los dientes de leche

Los dientes primarios o de leche tienen funciones cruciales:

  • Mantienen el espacio para los dientes permanentes
  • Permiten una masticación adecuada, esencial para la nutrición y digestión
  • Son fundamentales para el desarrollo correcto del habla
  • Influyen en la autoestima y confianza del niño
  • Guían la erupción correcta de los dientes definitivos

Si los dientes permanentes erupcionan en una boca con dientes de leche cariados, tendrán una probabilidad mucho mayor de desarrollar caries, ya que las bacterias causantes ya están presentes en la cavidad oral.

Prevención de traumatismos dentales

Los traumatismos son la segunda causa más común de problemas dentales en niños, después de la caries. A medida que los niños empiezan a andar y desarrollan mayor movilidad, aumenta el riesgo de caídas y golpes.

Medidas preventivas

  • Supervisa a los niños pequeños durante el juego, especialmente en parques infantiles
  • Utiliza protectores bucales durante la práctica de deportes de contacto
  • Evita que los niños corran con objetos duros en la boca
  • Asegura adecuadamente las sillas altas y cambiadores

Ante cualquier traumatismo dental, es crucial acudir inmediatamente al dentista, incluso si el diente afectado es temporal. Algunas lesiones pueden afectar el desarrollo del diente permanente subyacente.

Creando hábitos saludables para toda la vida

La prevención en odontología infantil no solo protege la salud dental presente de tu hijo, sino que establece las bases para una sonrisa saludable durante toda su vida. Los hábitos adquiridos en la infancia tienden a perdurar hasta la edad adulta.

Consejos finales para padres

  • Convierte el cepillado en una actividad familiar divertida, no en una obligación
  • Da ejemplo con tu propia higiene dental
  • Evita transmitir tus propios miedos al dentista
  • Celebra los logros y las visitas exitosas al dentista
  • Mantén una actitud positiva sobre la salud dental
  • Establece rutinas consistentes de cepillado
  • Educa a tus hijos sobre la importancia de cuidar sus dientes

Conclusión: la prevención es la mejor inversión

Proteger los dientes de tus niños requiere un enfoque integral que combina higiene adecuada, visitas regulares al dentista, una dieta equilibrada baja en azúcares y medidas preventivas como los selladores dentales. Aunque pueda parecer una tarea exigente, los beneficios a largo plazo son invaluables: niños sin dolor dental, menor necesidad de tratamientos invasivos, mejor desarrollo del habla y masticación, mayor autoestima y, lo más importante, hábitos saludables que les acompañarán toda la vida.

Recuerda que cada niño es único y puede tener necesidades específicas. Tu odontopediatra es el mejor aliado para diseñar un plan de prevención personalizado que garantice la mejor salud bucal para tu hijo. No esperes a que aparezcan problemas: la prevención temprana es siempre más efectiva, menos traumática y más económica que el tratamiento de enfermedades avanzadas.

*Artículo revisado y actualizado el 13 de enero de 2026 por el equipo de redacción clínica de M&M*